Servicio manitas en el seguro de hogar: cómo funciona y qué tareas incluye
Trucos del Hogar
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Qué es el servicio manitas del seguro de hogar?
- Diferencia entre servicio manitas y reparación por avería
- ¿Qué incluye el servicio manitas?
- ¿Qué no cubre?
- Cómo funciona el servicio manitas del seguro de hogar
- Cuántos servicios pueden solicitarse al año
- Tiempo máximo de cada visita
- ¿En qué horario se presta el servicio?
- Cómo contratar el servicio manitas
- ¿Cuándo merece la pena contratar el servicio manitas?
- Si haces pequeñas tareas de mantenimiento en casa
- Si no quieres buscar profesionales para trabajos sencillos
- Si quieres ahorrar tiempo en reparaciones pequeñas
- Si vives de alquiler o tienes una segunda vivienda
A la hora de proteger una vivienda, se suele pensar en grandes imprevistos como incendios, goteras o robos. Sin embargo, el día a día está lleno de pequeños detalles y tareas domésticas que, aunque no son emergencias, requieren tiempo, maña y herramientas específicas de las que no siempre se dispone, pero no te debes preocupar por esto, ya que, para dar respuesta a estas situaciones cotidianas existe una cobertura especialmente práctica en los seguros de hogar.
¿Qué es el servicio manitas del seguro de hogar?
El servicio manitas (denominado Servicio Manitas, Manitas Extra o Manitas Plus según la versión y modalidad de la póliza elegida) es una prestación asistencial diseñada para ayudar con las pequeñas reparaciones, labores de bricolaje sencillas y tareas de mantenimiento del hogar.
Es importante tener claro que se trata de un servicio puramente asistencial, lo que significa que la compañía envía a un profesional cualificado a la vivienda para realizar el trabajo, pero en ningún caso se indemniza económicamente al asegurado si este decide contratar a un operario por su cuenta o realizar la tarea él mismo y, para disfrutarlo, se debe solicitar previamente a través de los canales de atención de la aseguradora.
Como norma general, el asegurado puede hacer uso de este servicio un cierto número de veces
Para comprender bien el alcance de esta garantía, es fundamental distinguir su campo de actuación frente a otras coberturas tradicionales de la póliza y conocer los límites prácticos de su funcionamiento diario.
Diferencia entre servicio manitas y reparación por avería
Es común confundir esta cobertura con la asistencia ante averías o siniestros, pero su finalidad y el tipo de situación que resuelven son totalmente distintos:
- Reparación por avería: actúa ante incidentes imprevistos, accidentales o urgentes que causan un daño real en la vivienda o en sus instalaciones, como, por ejemplo, la rotura de una tubería que inunda la cocina o un cortocircuito que deja la casa sin luz.
- Servicio manitas: está pensado para tareas de mantenimiento, mejoras estéticas o instalaciones domésticas básicas no urgentes, es decir, no soluciona un siniestro, sino que ayuda a resolver labores cotidianas (como colgar una estantería o montar un mueble).
Por tanto, mientras que la reparación por avería soluciona de forma urgente un imprevisto grave para que tu casa vuelva a ser habitable, el servicio manitas es tu aliado programado para solucionar esos pequeños detalles pendientes que mejoran el confort de tu día a día.
¿Qué incluye el servicio manitas?
Este servicio cubre aquellos trabajos sencillos que se pueden ejecutar con herramientas convencionales y que no alteran la estructura de la vivienda. Entre las tareas más habituales que se pueden solicitar se encuentran:
- Colocación y montaje: colgar cortinas, cuadros, espejos, percheros o tendederos, así como la colocación de baldas y estanterías o el montaje de muebles tipo kit.
- Pequeña carpintería y cerrajería: cambios de tiradores, manillas, picaportes y sustitución de bisagras pequeñas en armarios o puertas de paso.
- Electricidad básica: instalación o cambio de bombillas, tubos de neón, fluorescentes, cebadores, enchufes e interruptores, siempre y cuando se mantenga el punto actual y no requiera modificar el cableado o la alimentación eléctrica.
- Fontanería y climatización menor: ajuste de grifos sueltos, cambio de zapatas, purgado de radiadores y sellado con silicona de bañeras, duchas, lavabos o fregaderos.
- Ajustes del hogar: aislamiento sencillo de ventanas (como colocación de burletes) y pequeñas reparaciones o ajustes de persianas manuales enrollables.
Como ves, esta cobertura es muy útil porque asume la mano de obra de aquellos pequeños arreglos de mantenimiento y bricolaje que mantienen tu hogar a punto en el día a día.
¿Qué no cubre?
Para evitar malentendidos, es fundamental conocer las exclusiones de este servicio, ya que cualquier trabajo que no figure expresamente en la lista de actuaciones autorizadas por la compañía quedará fuera de la cobertura:
- Reformas y obras en casa: trabajos importantes de albañilería, pintura general, alisado de paredes o cualquier tipo de reforma estructural del inmueble.
- Trabajos que requieren modificar instalaciones: cualquier intervención que implique crear una nueva alimentación eléctrica, modificar el cableado empotrado o alterar la instalación general de fontanería o gas.
- Reparaciones complejas o urgentes: arreglos en persianas eléctricas, automáticas o metálicas, cambios de cristales, cerrajería relacionada con las puertas principales de acceso, reparaciones de tuberías internas o limpieza de filtros de electrodomésticos.
- Materiales necesarios para la reparación: el coste de cualquier material utilizado (los tornillos especiales, el grifo nuevo, el enchufe de repuesto, las baldas, la silicona, etc.) corre siempre por cuenta del asegurado, ya que el seguro solo cubre el desplazamiento y el tiempo del profesional.
- Trabajos fuera de la vivienda asegurada: solo se realizan intervenciones dentro del inmueble residencial que figura de forma explícita en las condiciones particulares de la póliza, por lo que quedan excluidos los trasteros independientes, locales comerciales o zonas comunes.
En resumen, cualquier reforma de envergadura, reparación especializada de averías o el coste de los materiales utilizados quedan fuera de este servicio asistencial.
Cómo funciona el servicio manitas del seguro de hogar
Para hacer un uso correcto de esta prestación y planificar las tareas de casa, es necesario conocer las normas de uso, los tiempos y los horarios estipulados por la compañía aseguradora para este servicio.
Cuántos servicios pueden solicitarse al año
Por lo general, el límite habitual para las coberturas estándar se fija en 2 visitas al año. No obstante, en ciertas modalidades específicas o mediante la contratación combinada de determinados paquetes de mantenimiento adicionales (como el Plan S.O.S.), este límite puede ampliarse hasta 3 servicios por anualidad.
Tiempo máximo de cada visita
Cada intervención cuenta con un tiempo tasado en la póliza, y, lo estándar es un máximo de 3 horas de mano de obra gratuitas por visita, un margen más que suficiente para realizar varias tareas pequeñas de una sola vez. Si el trabajo requiriese más tiempo del límite fijado, el exceso de horas deberá ser abonado directamente por el asegurado.
¿En qué horario se presta el servicio?
Al tratarse de labores de mantenimiento y bricolaje de carácter no urgente, las visitas se coordinan con antelación. El servicio se presta exclusivamente en días laborables, habitualmente de lunes a viernes en horario de 9:00 h a 19:00 h (consulta siempre el horario de tu compañía con tu experto en seguros), adaptándose a las franjas disponibles que mejor le vengan al usuario.
Cómo contratar el servicio manitas
El Servicio Manitas es una garantía muy completa que suele estar incluida por defecto en la gran mayoría de las modalidades del seguro de hogar, como Hogar Óptima El Corte Inglés u Hogar Supra El Corte Inglés, el seguro de hogar a todo riesgo, así como en pólizas específicas diseñadas para inquilinos.
Sin embargo, debes tener en cuenta que no está disponible en la modalidad Hogar Esencial El Corte Inglés, que se centra exclusivamente en las coberturas más básicas frente a siniestros graves. Para quienes eligen opciones más básicas o desean ampliar las prestaciones de su asistencia, existe la posibilidad de contratarlo de forma opcional o como un añadido (Manitas Extra) para asegurar que la vivienda cuente con este respaldo frente a las tareas del día a día.
¿Cuándo merece la pena contratar el servicio manitas?
Contar con esta cobertura ofrece importantes ventajas en el día a día y, dependiendo de tus circunstancias personales y del uso que le des a la vivienda, esta garantía puede convertirse en una de las más rentables de tu póliza por las siguientes razones:
Si haces pequeñas tareas de mantenimiento en casa
Si te gusta mantener tu hogar a punto, pero careces de las herramientas específicas (como un taladro percutor potente, brocas adecuadas para paredes de hormigón o niveles de precisión), disponer de uno de estos profesionales garantiza que los elementos queden bien instalados, rectos y totalmente seguros a la primera, evitando dañar las paredes por error.
Si no quieres buscar profesionales para trabajos sencillos
Encontrar a un técnico autónomo o a una empresa de reparaciones dispuesta a desplazarse únicamente para cambiar un enchufe o colgar una barra de cortina suele ser muy difícil y costoso. A estos profesionales no les suele resultar rentable el desplazamiento por tareas tan menores, mientras que el seguro te resuelve este problema de forma directa y sin costes ocultos.
Si quieres ahorrar tiempo en reparaciones pequeñas
El ritmo de vida actual consume gran parte de nuestra jornada laboral y familiar, por lo que, delegar el montaje de un armario tipo kit, el purgado estacional de los radiadores o el sellado de la bañera en un operario cualificado te permite optimizar tu tiempo libre el fin de semana y evitar los dolores de cabeza que provocan los manuales de instrucciones complejos.
Si vives de alquiler o tienes una segunda vivienda
Para propietarios o inquilinos, contar con un seguro de alquiler para propietarios ayuda a solucionar con rapidez los pequeños desajustes derivados del uso diario del inmueble (como un grifo que gotea o un picaporte suelto) sin generar discusiones ni disputas sobre a quién le corresponde realizar o pagar la pequeña reparación.
Por otro lado, si tienes una segunda vivienda, un seguro de hogar de temporada permite que, al llegar a tu lugar de vacaciones, un profesional solvente rápidamente los pequeños deterioros acumulados durante los meses en los que la casa ha permanecido cerrada, garantizando una estancia cómoda y sin imprevistos desde el primer día.
El servicio manitas es clave en segundas residencias o alquileres, ya que evita disputas entre inquilino y propietario o pone la casa a punto tras meses cerrada
Como habrás visto, esta cobertura es una de las más útiles y rentables para resolver los imprevistos del día a día sin complicaciones. Si quieres descubrir qué modalidad se adapta mejor a tus necesidades y asegurarte de tener este servicio a tu disposición, te invitamos a utilizar nuestro comparador de seguros de hogar para elegir la protección a la medida de tu vivienda y contactar con nuestros expertos si te surgen dudas.