Cómo reparar arañazos del coche y cuándo cubre el seguro

Por unas cosas o por otras, culpa nuestra o de otros conductores, la realidad es que por más que lo cuidemos algún arañazo llevamos en nuestro coche... te contamos qué hacer cuando quieras repararlos. Automóvil

Los arañazos son uno de los imprevistos más típicos y molestos que pueden afectar a un vehículo. Las razones detrás de estos desperfectos son infinitas, desde el clásico roce involuntario con una columna de garaje o una esquina estrecha, hasta el impacto de una rama traicionera, un despiste al limpiar la carrocería con una bayeta sucia o el impacto de un objeto suelto en la carretera. Cuando esto ocurre, es fundamentalactuar a tiempo para evitar que un problema estético se convierta en un daño estructural debido a la corrosión.

Si el arañazo es leve o poco profundo, es posible solucionarlo en casa con paciencia y los productos adecuados, aunque ante un roce grave o de gran profundidad, la mejor opción siempre será acudir a un centro especialista en chapa y pintura. Para afrontar estos percances con total tranquilidad, es muy recomendable disponer de un seguro de coche con amplias coberturas.

Tipos de arañazos

Sin duda, acudir a un profesional siempre es la mejor opción ante cualquier imprevisto en tu vehículo, aunque hay arañazos leves que uno mismo puede reparar de forma rápida y sencilla. Lo principal antes de reparar un arañazo es identificar de qué tipo de roce se trata, para realizar un tratamiento u otro.

Roce o marca superficial

Son desperfectos que aparecen por no lavar y secar el coche correctamente, o también pueden surgir a causa del roce con otro elemento, pero es un tipo de arañazo que no llega a dañar la pintura y no se distingue a primera vista. Estos roces se eliminan de forma sencilla realizando un proceso de pulido o desengrasado.

Arañazo poco profundo

Es un arañazo que se aprecia de forma sutil, y, aunque este tipo de arañazos afectan a las capas del barniz exterior, no llegan a dañar a las capas inferiores de la pintura, por lo que no hay riesgo de oxidación. Si la profundidad del arañazo es poca, para repararla puede bastar con un pulido; en caso de mayor profundidad, será necesario efectuar un lijado y después un pulido.

Arañazo profundo

Estos arañazos se aprecian a simple vista, pueden afectar a las capas de pintura que están bajo el barniz y puede haber riesgo de oxidación en la carrocería. Para corregir este tipo de arañazos es necesario volver a pintar la pieza afectada, también se puede disimular el arañazo con un lápiz o pincel de retoque.

Arañazo muy profundo

Es un tipo de arañazo que llega hasta el metal y daña todas las capas de pintura. Si no se repara a tiempo, el acero de la carrocería acabará oxidado por la humedad. En ocasiones la chapa puede estar abollada, por lo que es necesario realizar un proceso de igualado de la chapa.

Cómo reparar los arañazos según su profundidad

Cuando el daño es leve y se opta por una reparación casera para ahorrar costes, es fundamental seguir un orden lógico y meticuloso para garantizar que el resultado sea óptimo y duradero. Las claves y pasos esenciales para reparar o disimular los roces son los siguientes:

  • Localizar y analizar: lo primero es identificar visualmente todos los arañazos y analizar su profundidad para determinar con exactitud qué capas se han visto afectadas y qué productos serán necesarios.
  • Limpieza previa: antes de aplicar cualquier tratamiento, es obligatorio limpiar el coche por completo con agua y jabón neutro, asegurándose de secar la zona de forma suave con una bayeta limpia de microfibra para evitar que el polvo sobrante raye el vehículo durante el proceso.
  • Uso del pincel de retoque: se aplica con cuidado directamente sobre el arañazo para disimular las marcas y evitar la corrosión. Este producto destaca por ser fácil y cómodo de usar, y se comercializa también en formato de spray o rotulador. Algunos vehículos disponen de un kit de reparación oficial del fabricante que incluye el pincel de color y una laca selladora.
  • Lijado técnico: en caso de optar por eliminar el relieve, se debe lijar la zona del arañazo con sumo cuidado, sin ejercer demasiada presión y añadiendo agua constantemente para lubricar y facilitar el lijado. Al terminar, se debe limpiar de nuevo el área y secarla con un paño de microfibra preferiblemente nuevo.
  • Pulido y encerado: aplicar el pulimento o pasta de pulir en la zona lijada utilizando una esponja específica o una bayeta (no es estrictamente necesario el uso de una pulidora eléctrica), pero asegúrate de retirar todo el pulimento antes de que se seque por completo. Por último, se aplica cera con movimientos circulares suaves para recuperar el brillo original y proteger el trabajo realizado.
En reparaciones caseras, un orden meticuloso y una limpieza profunda garantizan un acabado impecable

Como alternativas para casos específicos, se puede recurrir al repintado con pistola (indispensable si el daño llega al metal), al desengrasado para eliminar transferencias de pintura de otros vehículos o a la pasta reparadora de arañazos, que es menos agresiva que los disolventes químicos y aporta una capa extra de protección de cera directamente sobre las marcas superficiales. Para llevar a cabo estas tareas con garantías, es necesario contar con herramientas adecuadas como lijas con almohadilla, pasta para pulir, cera para carrocerías y conocer algunos consejos para pintar el coche si el daño requiere una renovación total de la superficie.

¿Cuánto cuesta reparar un arañazo en el coche?

El coste económico de reparar un arañazo varía de forma notable en función del camino que se decida tomar y de la gravedad de la superficie dañada. Si se decide realizar la reparación en casa utilizando un kit básico comprado por cuenta propia (que incluya un pincel de retoque de la marca, lija fina, pulimento y cera protectora), la inversión en material suele oscilar entre los 15 y los 50 euros, dependiendo de la calidad de los productos elegidos.

Por el contrario, si el arañazo es de categoría profunda o muy profunda y requiere de la intervención de un taller profesional, el precio final dependerá del número de paños o piezas de la carrocería que se encuentren afectadas. Por ejemplo, pintar una sola pieza del coche de forma aislada, como puede ser una puerta, un capó o un paragolpes, en un taller especializado de chapa y pintura suele costar entre 80 y 150 euros, una cifra que fluctúa según la zona y provincia donde vivas, la tarifa de mano de obra del establecimiento y el tipo de pintura del vehículo (metalizada, mate o perlada). Si el coche sufre daños generalizados en todo un lateral o en su totalidad por culpa de un acto vandálico, el coste de la reparación puede superar fácilmente los 1.000 euros de media.

¿Cuándo cubre el seguro un arañazo?

Un seguro de coche no cubre cualquier arañazo de forma automática por el simple hecho de tener una póliza contratada, sino que, para que la compañía aseguradora asuma el coste total o parcial de la reparación en el taller, el siniestro debe cumplir de manera estricta con una serie de condiciones y requisitos comerciales:

  • Modalidad y garantías contratadas: el daño debe estar contemplado dentro de las garantías específicas del producto comercial contratado, lo que implica que la cobertura solo se activará si se dispone de un seguro de coche a todo riesgo (ya sea con o sin franquicia) bajo la cobertura de daños propios, o bien si se cuenta con el Plan Impacto que te ofrecemos en Seguros El Corte Inglés, siempre que este aplique y el origen encaje en sus supuestos. Las pólizas de terceros tradicionales, básicas o ampliadas, no incluyen la reparación de arañazos estéticos ni daños por vandalismo en la carrocería.
  • Origen del desperfecto: el arañazo no puede derivar del desgaste natural por el paso del tiempo, del uso normal y cotidiano del vehículo, ni de una falta evidente de mantenimiento por parte del propietario. Debe ser siempre el resultado directo de un hecho accidental, un choque contra un elemento fijo o móvil, o un acto vandálico debidamente justificado.
  • Límites mínimos y exclusiones de la póliza: es vital revisar las condiciones particulares de cada contrato, ya que existen cláusulas específicas que limitan las reclamaciones. Por ejemplo, se establece la exclusión de aquellas reclamaciones o siniestros cuyo coste de reparación estimado sea inferior a un importe mínimo fijado por contrato, como puede ser la exclusión de reclamaciones inferiores a 300 €, por lo que, si el arreglo en el taller cuesta menos de dicha cifra estipulada, el importe correrá íntegramente a cargo del asegurado. Asimismo, si la modalidad es un todo riesgo con franquicia, el asegurado deberá abonar el importe de la franquicia pactada por cada parte que sea necesario abrir para reparar el coche.
  • Tramitación y peritaje oficial: el proceso de reparación debe gestionarse siguiendo los requisitos formales de la aseguradora, lo que conlleva la obligación de tramitar el parte de siniestro, presentar un presupuesto detallado del taller y someter el vehículo al peritaje de un técnico oficial de la compañía que valide la causa y el coste de los daños, o aportar las facturas correspondientes si se repara en centros con acuerdos de libre elección autorizados.

Por esto, siempre es aconsejable comparar las diferentes opciones del mercado utilizando un comparador de seguros de coche o solicitar la ayuda de nuestros expertos especializados para encontrar la póliza que mejor se adapte a las necesidades de cada conductor.

¿Merece la pena reparar un arañazo por el seguro?

La respuesta a esta pregunta dependerá directamente del tipo de póliza contratada y de la extensión de los daños en el coche. Como hemos comentado, si se dispone de un seguro a todo riesgo sin franquicia y el coche presenta múltiples arañazos severos por vandalismo, la tramitación suele salir a cuenta. No obstante, hay que recordar que las aseguradoras suelen contabilizar los daños por zonas (laterales, techo, frontal y trasera), lo que podría suponer la apertura de varios partes independientes y una posible penalización en la bonificación de la prima anual. Si el coste de reparar un único roce es bajo o inferior al límite mínimo de exclusión de 300 euros, resultará más rentable pagarlo de forma particular.

Mejor prevenir que curar: 3 consejos para evitar los arañazos

Para conservar la pintura del vehículo con el brillo del primer día y evitar tener que iniciar trámites con el seguro o realizar visitas incómodas al taller, conviene adoptar una serie de hábitos diarios de prevención. 

  1. Seleccionar con criterio el lugar de aparcamiento: siempre que sea posible, se debe priorizar el uso de garajes privados o parkings subterráneos vigilados. En caso de estacionar en la vía pública, es recomendable evitar las plazas excesivamente estrechas donde los conductores de los coches de al lado puedan golpear la carrocería al abrir sus puertas, así como las zonas cercanas a contenedores de basura o árboles con ramas bajas.
  2. Evitar los túneles de lavado automáticos agresivos: los rodillos de los túneles de lavado más antiguos o desgastados emplean cerdas rígidas que acumulan suciedad y actúan como auténticas lijas sobre la carrocería, provocando microarañazos superficiales. Para proteger el barniz, es mucho más aconsejable lavar el coche a mano empleando abundante agua a presión y bayetas suaves de microfibra totalmente limpias.
  3. Aumentar la distancia de seguridad en zonas complejas: al circular por carreteras secundarias, vías en obras o caminos de grava, es fundamental reducir la velocidad y aumentar notablemente la distancia con el vehículo que circula delante. De este modo, se evita que las pequeñas piedras que salen despedidas por los neumáticos del coche precedente impacten directamente contra el capó y el paragolpes delantero, una de las causas más frecuentes de los saltos de pintura.

Si consigues llevar a cabo estos consejos, será más fácil mantener la pintura de tu coche en buen estado durante más tiempo, aunque no debes preocuparte en exceso porque todos sabemos que los imprevistos existen, y para eso cuentas con tu seguro de coche.