Cómo proteger tu moto del robo: sistemas antirrobo y consejos clave
Motocicleta
En este artículo podrás informarte acerca de
- ¿Qué tipos de sistemas de antirrobo existen para motos?
- Antirrobos mecánicos
- Sistemas electrónicos
- Sistemas combinados
- ¿Cuál es el más eficaz?
- Moto aparcada en la calle o en garaje
- ¿Cuáles son los errores más típicos?
- Cobertura de robo en tu seguro de moto
- ¿Influye en el seguro las medidas de seguridad antirrobo?
Tener una moto es sinónimo de agilidad, libertad y pasión por las dos ruedas. Sin embargo, esa misma exposición que nos hace disfrutar del paisaje nos vuelve vulnerables ante los amigos de lo ajeno, por lo que la seguridad de tu vehículo no es algo que deba dejarse al azar o simplemente a la suerte de encontrar un buen sitio para aparcar.
Proteger tu inversión requiere una estrategia combinada: por un lado, el mantenimiento mecánico para que la moto no te falle y, por otro, una protección activa contra el robo de moto. En este sentido, la prevención empieza con la elección de un buen seguro de moto que te respalde, pero se consolida con el uso de dispositivos físicos y electrónicos que dificulten al máximo la tarea a cualquier intruso.
Por eso, a continuación, te contamos todo lo que necesitas saber para dormir tranquilo mientras tu moto descansa.
¿Qué tipos de sistemas de antirrobo existen para motos?
Hoy día la tecnología y la ingeniería de materiales han evolucionado para ofrecer soluciones adaptadas a cada tipo de motorista, ya que, no es lo mismo proteger un scooter urbano que se aparca diez veces al día en la calle, que una moto de gran cilindrada que pasa la noche en un garaje comunitario.
Existe un dispositivo de seguridad que se adapta a tus necesidades
Para elegir correctamente, es fundamental entender que los sistemas se dividen principalmente en tres categorías según su funcionamiento y naturaleza. Y, para acertar, lo ideal es realizar una comparativa de seguros de moto y sistemas de protección que se complementen entre sí.
Antirrobos mecánicos
Estos dispositivos son la primera línea de defensa y su principal función es la resistencia física, buscando impedir el movimiento de la moto o anclarla a un punto fijo.
- Cadenas y pitones: son el método más tradicional. Las cadenas de acero cementado son las más recomendables, ya que han sido sometidas a tratamientos térmicos para resistir cortes de cizalla y ataques con sierra, y su gran ventaja es la versatilidad para atar la moto a postes o vallas.
- Candados de disco: pequeños, ligeros y fáciles de transportar bajo el asiento. Se colocan en los orificios del disco de freno, bloqueando la rueda delantera y, aunque son muy prácticos para paradas cortas, se recomienda usarlos siempre con un cable recordatorio de color llamativo para evitar arrancar con él puesto y dañar la pinza de freno.
- Horquillas en U: consisten en un arco de acero rígido y son extremadamente robustas y difíciles de manipular, aunque su rigidez las hace más incómodas de transportar que una cadena.
- Anclajes fijos: diseñados para garajes, como el sistema Wilock, que se trata de una estructura metálica atornillada al suelo que abraza la rueda. Es, probablemente, el sistema mecánico más seguro que existe actualmente.
Sistemas electrónicos
En este caso, la prioridad no es solo la resistencia, sino la alerta y la monitorización constante.
- Alarmas sonoras: su eficacia reside en el poder disuasorio del ruido, ya que una alarma de calidad detecta la inclinación o el movimiento de la moto y emite un sonido estridente que atrae la atención de los transeúntes. Las versiones más avanzadas (bidireccionales) envían una señal al mando del propietario si la alarma se activa.
- Localizadores GPS: es la tecnología de moda y una de las más eficaces para recuperar el vehículo tras un robo. Estos dispositivos se ocultan en el chasis y permiten saber dónde está la moto en todo momento desde una App. Algunos modelos incluso alertan si la moto sale de un perímetro de seguridad definido.
Sistemas combinados
La máxima seguridad suele venir de la mano de la combinación de ambos mundos y un ejemplo claro son los candados de disco con alarma integrada. Si alguien intenta manipular el candado o mover la moto para cargarla en un vehículo, el sensor de vibración activa una sirena de más de 110 decibelios. Esta dualidad obliga al ladrón a enfrentarse a un obstáculo físico y a un aviso acústico simultáneamente, lo que suele hacer que desistan del intento.
¿Cuál es el más eficaz?
La eficacia de un sistema antirrobo es relativa, puesto que directamente depende del tiempo que el ladrón necesite para neutralizarlo. Por tanto, cuantos más sistemas pongas, más tiempo necesitará y más riesgo correrá de ser detectado.
Sin embargo, el entorno donde dejes la moto determina qué dispositivo es el ganador.
Moto aparcada en la calle o en garaje
Si tu moto duerme en lacalle, el sistema más eficaz es, sin duda, la combinación de una cadena de acero cementado anclada a un elemento fijo (como un poste homologado) junto con un localizador GPS. Atar la moto es vital para evitar que la carguen en una furgoneta, algo que pueden hacer dos personas en apenas segundos si la moto solo tiene un bloqueo de disco.
Si la moto está en ungaraje, la falsa sensación de seguridad es el mayor peligro. Los garajes comunitarios son lugares discretos donde los ladrones pueden trabajar sin ser vistos. Aquí, el sistema más eficaz es un anclaje de suelo de alta resistencia, ya que, al estar la moto fija al hormigón, es prácticamente imposible llevársela sin utilizar herramientas pesadas y ruidosas. Para estos casos, contar con un seguro de moto a terceros ampliado es una opción inteligente, ya que añade la cobertura de robo a la protección básica.
¿Cuáles son los errores más típicos?
A veces invertimos mucho dinero en seguridad, pero fallamos en lo más básico.
Por mucho que protejamos nuestra moto, nunca estará exenta de poder ser robada
Estos son los errores que debes evitar:
- Aparcar siempre en el mismo sitio: la rutina permite a los ladrones planificar el robo y saber exactamente qué herramientas llevar.
- Dejar el antirrobo apoyado en el suelo: si la cadena o el candado tocan el pavimento, el ladrón puede usar el suelo como punto de apoyo para golpear con una maza o usar una cizalla con mayor fuerza. Mantén los cierres en alto.
- Confiar ciegamente en el bloqueo de fábrica: el bloqueo del manillar es muy fácil de romper con un golpe seco, por lo que nunca debería ser tu única medida de protección.
- No tapar la moto: una funda sencilla no solo protege de la lluvia, sino que oculta el modelo de la moto. Si el ladrón no sabe qué hay debajo, es menos probable que se prepare para robarla.
Cobertura de robo en tu seguro de moto
Por muy precavidos que seamos, el riesgo cero no existe. Si desafortunadamente te das cuenta de que no tienes seguro de robo, cualquier incidente supondrá la pérdida total de tu inversión. Por ello, contar con un seguro que incluya la cobertura de robo es fundamental para proteger tu patrimonio.
En Seguros El Corte Inglés entendemos que tu moto es más que un medio de transporte, y por eso las pólizas están diseñadas para adaptarse a tu nivel de exposición, incluyendo un seguro de moto a todo riesgo para una protección total sin fisuras. Nuestras pólizas están diseñadas para ofrecerte una indemnización justa que te permita recuperar la movilidad lo antes posible en caso de desaparición del vehículo.
¿Influye en el seguro las medidas de seguridad antirrobo?
La respuesta corta es sí, porque las aseguradoras evalúan el nivel de riesgo antes de emitir una póliza y calcular la prima.
- Lugar de estacionamiento: que la moto pernocte en un garaje privado suele reducir el coste del seguro significativamente en comparación con el estacionamiento en la vía pública.
- Reducción de la siniestralidad: el uso de sistemas certificados y, especialmente de localizadores GPS, está muy bien valorado. Algunas compañías ofrecen mejores condiciones o menores franquicias si el vehículo cuenta con sistemas de seguridad avanzados que faciliten su recuperación. En definitiva, invertir en un buen antirrobo no solo protege tu moto, sino que también puede ayudarte a ahorrar dinero en tu seguro a largo plazo.
Desde luego, la combinación de buenos hábitos de estacionamiento, sistemas físicos resistentes y una póliza de confianza es la única fórmula real para proteger tu pasión. No esperes a que sea tarde, revisa tus medidas de seguridad y asegúrate de contar con el respaldo de expertos para que nada te pare en la carretera.